Fallos mecánicos: Al igual que la tragedia de Fire Ball, la rotura de cables, las atracciones que se quedan atascadas, los refuerzos que se colapsan y los sistemas de sujeción que se rompen son solo algunos ejemplos de cómo los mecanismos de las atracciones pueden fallar.
Error del operador: No seguir las pautas de seguridad establecidas por las agencias gubernamentales es un hecho común en los parques temáticos. Las advertencias de salud, los requisitos de edad y altura, y las pautas generales de seguridad deben ser seguidas por los operadores de las atracciones de los parques de diversiones.
Defecto de diseño: A pesar de las características de seguridad, algunas atracciones están mal diseñadas y exponen a los pasajeros a un mayor riesgo de sufrir una lesión o incluso la muerte.
Colisiones/accidentes: Las atracciones pueden golpear a otros pasajeros, paredes, objetos, etc. Además, dependiendo del tipo de atracción, pueden ocurrir choques con otros visitantes.
Colapsos/fallos estructurales: Las atracciones pueden tener años o incluso décadas de antigüedad, y la corrosión, el óxido y la falta de mantenimiento pueden causar fallos.
Expulsiones de los asientos: Los cinturones de seguridad y los dispositivos de seguridad no siempre son suficientes para evitar que los pasajeros sean lanzados fuera de las atracciones rápidas y a menudo peligrosas.
Error del pasajero: En algunos casos, los pasajeros no siguen las pautas o instrucciones de seguridad de los operadores de las atracciones y los empleados del parque. Las lesiones suelen ocurrir como resultado.